GIRONA FC, 3 - CÓRDOBA CF, 1 (Playoff Asc. a 1ª División)

QUERER ES PODER, Y EL GIRONA QUIERE

(12-06-2016)

Partidazo en Montilivi, fue un partido intenso, largo y no apto para cardíacos, pero el Girona de Pablo Machín queria seguir empeñado en lograr su sueño y se llevó el gato al agua ante el delirio de sus aficionados. Quizá fue la otra cara de lo vivido un año atrás, con aquel palo con el Lugo y la remontada del Zaragoza en Montilivi. Justicia divina, dirán algunos, pero es mas probable que sea orgull, casta y corazón como dijo Pablo Machin. El camino sigue, pero queda el más importante, contra Osasuna con la ventaja de que la vuelta es en Montilivi.

Los dos equipos salieron a cumplir sus pretensiones. El Girona a buscar el gol y el Córdoba, a aguantar esperando las contras. Machín apostó por Cristian Herrera y Lekic arriba, con aportaciones ofensivas de Lejeune. Precisamente, el francés tuvo la primera ocasión del partido, rematando por encima del travesaño una falta lateral. Con la afición del Girona dejándose la voz y el alma, las llegadas se multiplicaban ante Razak, con el trabajo de los carrileros Clerc y Aday poniendo en aprietos a la cobertura cordobesa.

Lekic fue sustituido en el descanso, por lo que las ocasiones más claras pasaban por las botas de Cristian Herrera. Esta última acción se inició en un disparo de Pere Pons que se estrelló en el rostro del delantero y obligó a reaccionar a Razak. El portero internacional ghanés parecía infranqueable, mientras que el Zamora de Segunda, Isaac Becerra, era mero espectador del asedio de su equipo. Dominio del Girona pero sin efectividad. Pablo Machín buscó soluciones y acertó. Refrescó el centro del campo con Álex Granell por Eloi Amagat, mientras que recurrió a la carta siempre positiva de Rubén Sobrino para sentar a un Lekic desaparecido. Y los dos salieron enchufadísimos, espoleando con sus dos primeras acciones a la grada de Montilivi y abriendo dudas en las resoluciones de Razak. Primero, Granell intentó un disparo lejano. Dos minutos después, el ghanés tuvo que detener en dos tiempos una ocasión de Sobrino.
El Girona estaba más volcado en pos del primer gol, pero entonces el Córdoba logró su objetivo. Después de que De Tomás rematase alto un córner sacado por Fidel, el verdugo del partido de ida volvió a aparecer. Xisco recibió un pase de Caballero y no perdonó a Isaac Becerra. Silencio en casi todos los sectores de Montilivi, excepto en el cordobés. Pablo Machín había arengado a los suyos en el vestuario para que creyeran en sus posibilidades, y creyeron y tanto que si, gracias a la insistencia de Borja García. El centrocampista lo intentó primero rematando un buen servicio de Lejeune, pero fue poco después cuando puso boca abajo Montilivi con un disparo desde fuera del área que pilló mal colocado a Razak.

José Luis Oltra movió ficha inmediatamente después, buscando apuntalar a su equipo ante el chaparrón que les caia encima. Entró Pedro Ríos por Nando y poco después retiró a Xisco por Víctor Pérez. De Tomás se quedaba solo en punta. Fidel imploró penalti  que no lo pareció al ábitro Alberola Rojas quejándose de una entrada de Pere Pons poco antes de que Sobrino volviera a poner a prueba a Razak. Fue el preludio de la locura en el estadio de Montilivo, cuando Sobrino el jugador cedido por el Manchester City vio la entrada en el área de Aday le envió un balón y se ganó el amor eterno de la afición del Girona rematando lejos del alcance de Razak, para el 2-1, el mismo marcador de la ida. El Girona quería más. Quedaban diez minutos por delante, pero los de Machín no pudieron con Razak, a la vez que los cordobeses aguantaban como podian para llegar a la prórroga.

El estadio rugía antes de afrontar un tiempo extra que, en caso de acabar con el mismo marcador, daría el pase al Girona por mejor clasificación en la Liga regular. Al Córdoba se le complicaba la eliminatoria por momentos y aún más cuando en una de las primeras acciones de la primera mitad, Stankevicius propinó un empujón desmesurado a Cristian Herrera en la frontal. Falta clara y segunda amarilla para el lateral lituano. Los de Oltra se quedaban con diez. Los de Machín dominaban, esperando la reacción de los cordobeses, que no llegó hasta el inicio de la segunda parte de la prórroga. No le quedaba otra a los de Oltra, De Tomás estrelló un libre directo en la barrera y Fidel reclamó otro penalti tras un intento de despeje de Pablo Maffeo. Fue justo antes de que en la contra Rubén Sobrino, solo ante Razak, perdonara estrellando el balón en el lateral de la red. La épica del partido aún guardaba otra sorpresa. Después de que Isaac Becerra realizara una intervención decisiva en un remate a bocajarro de Raúl de Tomás, el contraataque posterior llegó a Cristian Herrera quien, en un ejercicio de sangre fría, consiguió un golazo, levantó el balón ante el desesperado Razak para sentenciar. El delirio en la graderia.

El Girona no podía descuidarse. Quedaban tres minutos pero un gol cordobés lo cambiaba todo. Y lo tuvo el omnipresente Fidel en un chut picado que cazó bien colocado un espectacular Becerra. Con los de Oltra asediando al Girona, Sobrino volvió a perdonar ante Razak.

Montilivi sufrió hasta el final, pero el Córdoba no logró su premio y el Girona, sí. Ya está en la final. Espera el Osasuna, verdugo del Nàstic y después a Primera, el Girona, quiere, puede y lo necesita.

Texto: Jordi Rubió / sportimagen © / Redacción
Fotos: Carles Meléndez / sportimagen © / Redacción

FICHA TÉCNICA

GIRONA FC:  3
Becerra; Aday (Pablo Maffeo, 86'), Kiko Olivas, Alcalá, Lejeune, Clerc; Pere Pons, Eloi (Granell, 46'), Borja García; Cristian Herrera y Lekic (Sobrino, 46').

CÓRDOBA CF:  1
Razak, Stankevicius, Héctor Rodas, Deivid, Domingo Cisma; Luso (Pineda, 96'), Caballero, Nando (Pedro Ríos, 67'), Fidel; Raúl de Tomás y Xisco (Víctor Pérez, 72').

GOLES:
0-1 (56') Xisco. 1-1 (65') Borja García. 2-1 (80') Aday. 3-1 (117') Cristian Herrera.

ÁRBITRO: Bien
Alberola Rojas (castellano-manchego). Mostró tarjeta amarilla a Lejeune, Sobrino, Cristian Herrera y Granell, del Girona y a Caballero, Stankevicius (2, 94'), Deivid y Víctor Pérez, del Córdoba. 

OTROS DATOS:
Partido disputado en el estadio de Montilivi de Girona, ante 8.913 espectadores.

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