REAL SOCIEDAD, 3 vs DEPORTIVO ALAVÉS, 0 (1ª Div. Jor. 6 - 26.09.19)

UNA REAL SOCIEDAD ENCHUFADA, PASA POR ENCIMA DEL ALAVÉS

(27-09-2019)

Gran triunfo conseguido ayer en Reale Arena de Anoeta por la Real Sociedad en el derbi vasco frente al Deportivo Alavés. Oyarzabal ha logrado un doblete y Willian José ha vuelto a marcar que sigue enrachado. El primer tiempo permite soñar esta temporada a los hombres de Imanol Alguacil. Con un Odegaard constante y desiquilibrante que ha sido vital en el triunfo para los donostiarras. También hay que destacar el trabajo espectacular de Portu.

Esta Real Sociedad es un avión. No hay quien le siga. En Valencia y Mallorca ya fue superior a sus rivales a pesar de jugar fuera de casa, pero es que el repaso que ha dado a Atlético, Espanyol y Alavés en trece días no está, ahora mismo, al alcance de ningún otro equipo del campeonato. No hay más que ver cómo ganan los dos grandes sus partidos. El domingo en el Pizjuán llega un buen termómetro para saber sus aspiraciones en la Liga, porque hasta el momento las sensaciones son inmejorables.

Repasar la clasificación cumplidas seis jornadas y ver a la Real segunda a un punto del Real Madrid produce un cosquilleo que recorre todo el cuerpo. A uno le recuerda aquella sensación de niño cuando bajaba al bar a buscar la 'goleada' con los resultados de los partidos y en la clasificación siempre mandaban los dos 'reales'. Normalmente con el blanquiazul por encima del blanco. Y te sentías un grande. Porque lo eras. Ahora esa misma sensación tengo cuando veo la obra de arte que fue anoche el primer gol. Un Odegaard que se gira de espaldas sobre una baldosa para lanzar un caño a Pina y dibujar un pase imposible que rompe dos líneas y que Oyarzabal, con una ruptura de cirujano, sube al marcador con sutileza ante Pachecho. Jugadas que en otro tiempo veías en el Camp Nou o en el Bernabéu y ahora se dan en Anoeta, delante de tus ojos. Normal que este equipo esté enganchando de esta manera, porque uno se divierte yendo al campo. Anoche 29.000 espectadores entre semana. Algo insólito.

La intensidad es la clave. Y no tardaron mucho en darse cuenta de que lo iban a pasar bien. Unos minutos fueron suficientes para comprobar la diferencia de nivel entre ambos contendientes. La Real impone desde el inicio una intensidad y una sensación de superioridad que minimiza al contrario. Y ojo, que el Alavés no es el Bayern de Munich, pero llegaba como segundo menos goleado. Si, además, piensas que este equipo es tan joven que lo normal es que progrese conforme pasen los meses, ahora mismo se hace difícil calcular dónde está su techo. Y no se trata de lanzar las campanas al vuelo, sino de contar lo que está pasando.

La primera parte fue algo pocas veces visto por estos lares. No ya por la precisión técnica de las combinaciones, que éste siempre ha sido un conjunto talentoso con el balón, sino por la velocidad que imprime ahora a sus acciones. Este ingrediente es el que está marcando la diferencia y el responsable de que ahora solo el Madrid vaya por delante.

Fija por dentro y rompe por fuera. El Alavés llegó como se preveía, a intentar capear el temporal y aprovechar alguna contra aislada. Garitano revolucionó su once y solo mantuvo a cuatro de los que jugaron en Bilbao: Pacheco, Ely, Pina y Wakaso. Dio igual. Dispuso a los suyos replegados en campo propio con un dibujo de 1-4-4-2 con las líneas juntas para tratar de contrarrestar la calidad interior txuri-urdin. El primer contratiempo que se encontró es que no jugaba Zubeldia, un hombre más posicional que Guevara, al que le gusta más irse arriba y, por tanto, es más difícil de marcar. Esta versatilidad del vitoriano fue clave para filtrar el balón a Odegaard en la jugada del 1-0.

Odegaard, ¡de qué planeta viniste! Pero ya puedes hacer el mejor planteamiento del mundo que si los jugadores no acompañan... Lo que pasa es que, ahora mismo, los realistas están que se salen. El movimiento de Odegaard en el primer gol está al alcance de muy pocos futbolistas en el mundo. Si das continuidad a esa primera acción con la de Oyarzabal, sublime tanto en el desmarque como en la definición, el resultado es una jugada de fantasía. De dibujos animados, como bautizó Valdano los movimientos de Romario en el Barça allá por los noventa.

Con la lata abierta el partido se puso cuesta abajo. Solo había que administrar la velocidad y acertar en el momento de dar el golpe definitivo. Como sucedió en el segundo gol, en otra jugada en ataque posicional en la que Llorente hace llegar el balón a Monreal por fuera. El Alavés ya estaba desequilibrado, por lo que en el intento de ajuste defensivo Oyarzabal encuentra el resquicio suficiente para centrar después de sacar de zona a Ely y Willian José llega con todo en plancha ganando la acción a Magallán y Adrián Marín. El brasileño convertido en un 'killer' del área, como debe ser. En los últimos partidos se ha olvidado de caer al centro del campo a jugar el balón y está respondiendo a la perfección a lo que quiere Imanol: que mire a portería.

Si además tienes a Portu para correr una contra tras otra y destrozar al contrario en las transiciones, llega un penalti como el que sentenció el choque. La mano de Marín fue evidente desde el primer momento. Oyarzabal transformó la pena máxima con la misma tranquilidad que quien se toma un café.

La noche también tuvo su espacio para otros protagonistas. Remiro cumplió su sueño de debutar en Primera. En una jornada entre semana en la que varios equipos cambiaron de portero -el Valencia con Jaume por Cillessen, el Athletic con Herrerín por Simón y el Real Madrid con Areola en lugar de Courtois-, a él por fin le llegó su momento. Guevara y Gorosabel debutaron con nota en la presente temporada y ya solo quedan por hacerlo Sagnan y Pardo. Todo son alegrías en esta Real que va como un avión.

Texto: Niguel Gonzalez / Diario Vasco
Fotos: Karlis Medrano / © sportimagen.com / Estadio de Anoeta

FICHA TÉCNICA

REAL SOCIEDAD: 3
Remiro; Gorosabel (Le Norman, min 74), Aritz, Llorente, Monreal; Guevara, Merino, Odegaard; Portu, Willian José (Isak, min. 46), Oyarzabal (Januzaj, min. 60).

DEP. ALAVÉS:  0
Pacheco; Martín, Ely, Magallán, Adrián Marín; Pina (Manu García, min. 58), Borja Sainz (Guidatti, min 75), Pere Pons, Wakaso (Vidal, min. 46), Burke; Lucas Pérez.

GOLES:
1-0, min. 18: Oyarzabal. 2-0, min. 31: Willian José. 3-0, min. 40: Oyarzabal.

ÁRBITRO:
Medié Jiménez (Comité Catalán). Expulsó a Manu García por doble amonestación. Tarjeta amarilla a Wakaso.

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